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“Delfines de río, otra historia”

Posted in "Una foto, una historia..." on agosto 5, 2008 by manumafotografia
"Delfines de rio, otra historia"

"Delfines de río, otra historia"

“La caza furtiva no es la causa de la extinción de la fauna, aunque a veces sea el instrumento para lograrlo. La causa estriba simplemente en la explosión demográfica de los humanos, que de manera inevitable ha desplazado a los animales salvajes”

Alistair Graham (Gardeners of Eden)

Hippopothamus amphibius

Ya habíamos visto hipopótamos de lejos, en el P.N. Kruger, pero hasta llegar al gran Okavango no volvimos a verlos, y la primera vez que los vimos allí fué esta (la foto grande), navegando por el delta del okavango en lancha a motor… de repente apareció este y otro dando saltos dentro del agua, yo era la primera vez que veía este comportamiento, por lo visto normal en ellos cuando quieren correr en el agua, por eso los llaman “delfines de río”, y ahí estábamos nosotros afotándolos a unos 10 metros o menos de distancia.

Ya había escuchado que en África mueren más personas de ataques de hipo que de enfermedades tropicales, pues de hecho, es el animal más peligroso de toda África. Y pudimos comprobarlo… pues al salir del P.N. Moremi en el interior del Okavango, continuamos paralelos al río Khwai unos 40 km, un río completamente infectado de hipopótamos, pues en cada ensanchamiento del río o pequeño lago había una familia de ellos; Una de las veces que paramos (siempre con el motor encendido) andaba yo enfrascado mirando por el visor, por lo que no pude ver que un hipopótamo salía del agua a toda velocidad y en dirección a nosotros, fué entonces cuando oí un grito de Ángela (en el coche de atrás) que decía ¡tiraaaa, tiraaaaa!!, entonces pude reaccionar rapidamente y poner “ruedas en polvorosa”, pero lo mejor de todo fué que este hipo nos siguió a la carrera por la pista más de 100 metros, mientras yo miraba por el retrovisor alucinando con el bicho, menos mal que la pista en ese tramo estaba bien…

El hipopótamo que nos persiguió, como podeis ver, es el de abajo, en el momento de salir del agua. La fotografía no es mía, está realizada con una compacta por Sebastián, que iba con Ángela en el coche de atrás, y a quién he pedido permiso para ponerla. Me ha parecido una buena ocasión poner estas dos fotos juntas, junto con la historieta.

Equipo
Canon Eos 30D con 100-400 mm a 400 mm. A pulso desde la barca.
1/500″ a F8 e ISO 200.

“La seta más dificil”

Posted in "Una foto, una historia..." on agosto 5, 2008 by manumafotografia

"La seta más dificil"

“La caza implica tanto al cazador como al cazado, al deporte como al trofeo. La caza consiste en cazar la fauna. Hubo una época en que el cazador mataba para vivir y alimentarse, cuando a los animales salvajes se les empujaba a ir de una zona a otra en lugar de dispararles o envenenarles. Ahora quedan pocos lugares a los que empujar a los animales salvajes. Hace solo 50 años, el hombre tenía que protegerse de las bestias; hoy las bestias deben protegerse en cierto modo del hombre”

Peter Beard (The end of the game)

Me apetece contar esta historia… y el que me va conociendo sabe que me gustan las historias, y contarlas, como yo digo… “Una foto, una historia”

Pues era el último día de aquella semana que pasé entrando en solitario al P.N. Pilanesberg, de Sudáfrica, el 4º P.Nacional más grande de este pais. Pues eso, eran ya 6-7 días (no recuerdo) entrando en solitario con el 4×4 unas 5-7 H por día, era la última semana del viaje de 35 días y mi mayor interés era encontrar felinos, sobre todo leones, pues en este Parque habían leones, leopardos, hienas, perros salvajes (que no atacan al hombre), guepardos, chacales, caracales… y todo el resto de la sabana africana.
Pues eso, el último día y aún no había visto leones, ya había hablado con mucha gente y rangers y me habían dicho más o menos la zona que más frecuentaban, y pasaba por allí a menudo, y por allí fué donde ví la Termitomyces sp., una seta exclusiva de los termiteros africanos (creo) y que esperaba encontrar desde el principio del viaje, pues soy un flipao de las setas, y hay estaba, el último día, en el sitio donde se solían ver leones, a unos 40 metros de la pista… la primera vez que pasé…. pasé de la seta y seguí el camino, pero la segunda paré, se me debieron cruzar los cables, porque salí del coche con la 30D y el 100-400 mm y me fuí acercando a la seta rapidamente, aunque solo me acerqué 15-20 metros, le tiré unas cuantas, en ráfaga supongo, y volví al coche con el corazón latiendo a 1000xHora, esos momentos pudieron durar 30 segundos máximo… pero tenía la foto!!

Una hora más tarde (casi las 7 de la tarde) fuí al mismo sitio en el último intento de ver a los leones, el P.N. cerraba sus puertas (4) a las 7:00-7:15, y como podeis ya imaginaros, a las 7 menos 5 y a escasos 200 metros de donde afoté la seta, un coche de frente me echa las largas, y hay está, un león macho enorme tumbado a mi derecha!! a 20 metros, cuando empezé a tirarle fotos se levanto y se fué, y entonces fué cuando ví a una leona cerca de allí, fué la única vez en todo el viaje que pude afotar leones más o menos en condiciones (Casi anocheciendo, y con un ranger que poquito después me echó amablemente del Parque!!)

Pues eso, cada vez que me acuerdo, pienso lo gilipollas que fuí por bajarme del coche, y encima en esa zona, pero uno se confía y mira tú!!! la experiencia que conté del leopardo fué bastante más peligrosa, creo, pero esta también la recórdaré siempre… qué luces!!!!

Equipo
Canon Eos 30D con 100-400 mm a 400 mm
1/640″ a F9 y 250 ISO

“Un peldaño menos”

Posted in "Una foto, una historia..." on agosto 3, 2008 by manumafotografia
Leopardo del Kalahari

Leopardo del Kalahari

“En toda mi vida, nunca he experimentado nada tan enervante como escuchar los fuertes rugidos de aquellos terribles mounstros cada vez más cerca, y saber que uno u otro de nosotros estaba condenado a ser su victima antes de que amaneciera.”

Teniente Coronel J.H. Patherson (Los devoradores de hombres de Tsavo)

A quién quiera leer, que se prepare, que me quiero explayar… y no por excusarme, pero sirva de paso el decir que cada foto debería llevar una historia consigo, que eso la hace aún más interesante, incluso si la foto no es buena, puede convertirse en FOTÓN, como aquí la llamamos, con una buena historia tras de si.
Si esta foto es buena o no, y si la historia merece la pena, lo decidís vosotros, para mi, fué algo irrepetible (por favor!), algo inolvidable, y una historia para contar a mis nietos (si llegara a tenerlos).

Era nuestro 6º día, habiamos pasado 4 días en el Kruger,de Sudáfrica y ahora estábamos en Botswana, nuestro 2º día en Botswana, pero hasta esa noche habíamos pernoctado en lugares habilitados y con alambrados electrificados como defensas ante los animales, pero ahora íbamos al Central Kalahari Game Reserve, (la zona más protegida del desierto del Kalahari, que a su vez es la reserva natural más grande del mundo) y desde la carretera quedaban unos 80 km de pista de arena y agua hasta las zonas “habilitadas” para hacer noche, no íbamos muy bien de tiempo, y al llegar a la Gate of Central Kalahari, aunque dentro del horario, no había nadie allí, cambiamos de planes, y paralelos a los límites de la reserva hicimos otros 40 km de arena hasta una de estas zonas habilitadas para acampar, en Haina Hills, en los límites de la reserva pero dentro del Kalahari, pasando antes por un control veterinario y atascando el coche después en uno de los numerosos badebes de agua, cuando se nos hacía de noche, hasta que llegamos a una valla que cruzamos, donde podía leerse de nuevo “On your own risk” (a tu propio riesgo), y por fín, poco después, ya de noche, encontramos la zona de acampada señalada por el GPS, habían unas duchas sin agua y una zona de árboles donde dejar los coches y dormir, siempre se sabía cúal era la zona por unas planchas de acero redondas destinadas a soportar el fuego. Toni Grimalt, miembro de FN, se dió un paseo a ver las duchas y yo cogía leña fina para encender la hoguera en nuestra primera noche de Kalahari, montamos las tiendas en lo alto de los coches, como todas las noches y pusimos la mesa para la cena, y en un momento dado…

Sebas me dice: Manu, mira! un leopardo!!
y yo le digo: Estás de coña!!??

total, que me acerco a mirar, y ahí está el leopardo, tan tranquilo y a menos de 10 metros de nosotros… todos en el suelo.
Toni ya había vuelto de las duchas, claro!! y todos nos reunimos delante de el leopardo a curiosear, igual que el, que hacía movimientos extraños, estaba inquieto, y al poquito empezamos todos nosotros a estar inquietos también, sin saber qué hacer… en ese transcurso de unos 5 minutos, cojimos unas hachas, más linternas, las cámaras, y empezamos a tirarle fotos, yo primero lo intenté con el 100-400 mm a ISO 1600, pero no conseguí nada bueno, fuí de nuevo al coche y a toda prisa puse el 100-300 mm (que tiene 58 mm de diámetro de rosca, como el 100 mm Macro) y le encasqueté el flash anular, de ahí saqué dos fotos más o menos aceptables.
Poco después, Toni dijo que había que salir de allí pitando (pero sin pitar, jeje!), desmontamos las tiendas en un plisplas, de dos en dos, mientras los dos otros alumbraban al leopardo con las linternas, y una vez desmontadas las tiendas y la mesa, nos metimos en los coches, y al dar la vuelta para enganchar la pista de arena, allí estaban, dos leonas enormes, delante de nosotros (del coche) y tan campantes, habían estado a menos de 30 metros de nosotros y nosotros sin enterarnos… tan nerviosos y bloqueados estábamos ya que ni siquiera desde dentro del coche fuimos capaces de afotar o grabar en video a las leonas. Serían las 9 de la noche y no sabíamos dónde dormiríamos esa noche en pleno Kalahari, a más de 80 km de la carretera más cercana.

También tuvimos algo de suerte esa noche, pues unos 5 km después llegamos sin querer a una pista de aterrizaje, donde vimos una manada de hienas, y muy cerca de allí un Lodge, con barra de bar, una piscinita y coches de estos equipados para los turistas que van de safari (andar, en swaheli). Un tipo salió de la oscuridad y le explicamos lo sucedido, el nos invitó a esperar mientras avisaba al jefe blanco, cómo no!, a ver si podíamos quedarnos ahí esa noche, mientras tanto, charlamos con una muchacha que trabajaba ahí y acabamos en la barra del bar emborrachándonos tanto con el whisky y el ron como con la historia que podíamos contar de ese día. Además de que nos dejaron quedarnos a dormir nos prepararon una cena rápida consistente en huevos y salchichas, la leche!! mejor no podía haber salido, y aquí estoy ahora, contándoros esta historia a vosotr@s!!
A partir de ese día pasamos unas cuantas noches en la misma situación de peligro en el Kalahari y el Okavango, pero preparados, a las 6:30 ya solíamos estar cenados y casi metidos en las tiendas de campaña.
También desde ese día los felinos en general eran los animales que nunca veíamos pero que siempre nos rondaban por la noche, muchas veces veíamos sus huellas al amanecer.

Y porqué titulo la foto así?
Porque esa noche todos descendimos un peldaño en la cadena alimenticia, ya no estando nosotros los humanos en lo alto, sino las bestias de la noche africana. Un poquito más, y la cena somos nosotros!! jeje!! qué risa me da ahora, allí no me reía, y más sabiendo que era el principio de una serie de días con el mismo peligro rondándote.

Desde que empezé a poner fotos del viaje, las acompaño con una frase del libro “La sombra del Kilimanjaro”, y esta frase debería ir junto con la historia de los leones del Tsavo que se acostumbraron a comer carne humana durante la construcción de un puente en Kenia, y desaparecieron unas 130 personas. La historia, tal y como la cuenta Rick Ridgeway en este libro, es apasionante, como todo el libro en sí, os recomiendo su lectura!!

Gracias a todos por vuestra visita y un respiro para los que han llegado hasta aquí, uuuuuuffff!!

Equipo
Canon Eos 30D con 100-300 mm a 300 y flash anular Canon MR14-EX.
1/60, F5,6 e ISO 200.